Neumáticos de invierno, ¿cómo sé si los necesita mi coche?

Los neumáticos de invierno son, como su nombre indica, para ser usados en los meses fríos. Este concepto está muy arraigado en Europa, ya que los inviernos son muy acentuados. Sin embargo, en España hay diferentes zonas en las que el frío es casi simbólico. Con esto puede surgirte la duda, ¿necesito neumáticos de invierno o no?

Ventajas de equipar neumáticos de invierno

Los neumáticos de invierno se diferencian de los de verano en su diseño, su composición e, incluso, su estructura interna. Están preparados para responder con temperaturas inferiores a los 7º, situación en la que uno de verano no garantiza la seguridad. Aunque se piense que son para nieve, responden también en condiciones de carreteras secas con temperaturas extremas. Así que antes de hacer un cambio de neumáticos también debes saber si necesitas unos de invierno o de verano. Desglosamos una serie de ventajas a tener en cuenta si transitas por zonas muy frías:

  1. Mayor seguridad

La distancia de frenado con los neumáticos de invierno es muy inferior a la que necesita un neumático de verano. Esto puede suponer la diferencia entre sufrir un accidente o no, ya que la distancia puede disminuirse en más de 10 metros a una velocidad de 50 km/h, con excelente agarre y respuesta sobre hielo o nieve.

  1. No se endurecen

Uno de los problemas de los neumáticos de verano es que, con temperaturas muy bajas, pueden agarrotarse. Los compuestos no están preparados para el frío y el neumático se endurece, lo cual es un peligro absoluto. En el caso de los neumáticos de invierno, esto no ocurre y el material permanece blando.

  1. Olvídate de las cadenas

Una de las razones de peso para equipar neumáticos de invierno es que su uso evita tener que montar cadenas. Gracias a sus elevadas prestaciones, responden a la perfección en condiciones invernales y podemos olvidarnos de las farragosas cadenas.

  1. Más velocidad en nieve

Aunque algunos conductores lo desconozcan, hay una velocidad máxima para circular sobre nieve. En concreto, no se pueden superar los 50 km/h, aunque solo en el caso de llevar cadenas. Esta normativa no se aplica a los neumáticos de invierno, ya que ofrecen la seguridad suficiente para circular a mayor velocidad.

  1. Mejor respuesta con agua

El diseño de la banda de rodadura de los neumáticos de invierno cuenta con multitud de microlaminillas. Esto no es casual, sino que está pensado para que el desalojo de agua sea mucho más efectivo. Sirven también para hacer que el agua, que a veces se convierte en hielo, quede dentro de las laminillas y el neumático pueda continuar circulando con seguridad. Si nos encontramos en una situación similar con neumáticos de verano, el resultado será una peligrosa pérdida de adherencia.

Ahora que ya sabes por qué debes equipar neumáticos de invierno, puedes suscribirte a tu tarifa plana de neumáticos de Cartyzen, donde encontrarás modelos de invierno o verano.

Quizá te interese también

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies